Clarin-

Basada sobre la tetralogía Dos amigas, de Elena Ferrante, la segunda temporada de My Brillant Friend, por HBO, promete no sólo la misma calidad en su adaptación para la pantalla, sino también la riqueza de una historia entre dos amigas, que trascurre esencialmente en un humilde suburbio de Nápoles. Ellas son Lenú (Margheritte Mazzuco) y Lila (Gaia Girace), personajes de una interesante paleta de matices y que encontramos ahora en su adolescencia. Cambio de época.

En esta nueva etapa de la historia -que también se conoce como La amiga estupenda– aparecen las obligaciones maritales (Lila ya está casada), sus sexualidades, las cuestiones de clase, muy presente a lo largo de la obra, la falsedad burguesa y hasta la consabida mafia napolitana y sus políticas extorsivas.

Ferrante, que revisó y colaboró con la edición del guión, sostuvo en su momento que “el perímetro es el que traza mi libro, pero dentro hay que reorganizarlo todo y volver a imaginarlo en función del espectáculo que es la meta. Veo con persistente nitidez aquello que mientras escribía estaba, o bien hiperdefinido, o bien confuso. Siento necesarias algunas escenas que en mi relato hubiesen sido superfluas. Escribo diálogos que los tonos de mi texto no hubieran tolerado. A menudo tengo la sensación de que colaboro en ‘rehacer’ mi novela”, dijo esta escritora de la que se desconoce su verdadera identidad (Ferrante es su pseudónimo) y que se comunica sólo a través de su editorial o vía mail.

Lila y Lenú se hicieron amigas en la infancia. Y construyeron un vínculo conmovedor.

Lila y Lenú se hicieron amigas en la infancia. Y construyeron un vínculo conmovedor.

La primera temporada de la serie fue muy bien recibida no sólo en Italia, sino también en los Estados Unidos, y que género una producción importante para la segunda, que contó con la participación de 125 actores y miles de extras (8500 adultos y 860 menores). La ficción fue elegida por Entertainment Weekly como la mejor serie literaria de la década.

La amistad a prueba de todo. Eso propone esta interesante mirada de Ferrante sobre los vínculos verdaderos.

La amistad a prueba de todo. Eso propone esta interesante mirada de Ferrante sobre los vínculos verdaderos.

Tras una primera temporada que trascurrió en los años ’50, donde el contexto es de una atmósfera neorrealista, oscura, la segunda, titulada “La historia de un nuevo nombre” (la segunda novela se tituló en castellano “Un mal nombre”) transcurre en los años ’60, década que se percibe en el tono del relato envuelto en el cambio cultural que propuso la Nouvelle Vague, desde Francia y que venía rodeado de un mayor optimismo y la liberación de algunas de las trabas culturales, aspectos que le dan a esta temporada una inusitada frescura.

Mirá también

Los dos primeros episodios fueron dirigidos por Alice Rohrwacher, directora de esa pequeña obra de arte que es la película Lazzaro Felice (que está en la plataforma Netflix), y que imprimió una femineidad muy personal y acorde con el carácter de los personajes de la novela y la complejidad de una amistad que se vuelve brutal en algunos momentos y, en otros, de una complicidad conmovedora.

Mirá también

Por ejemplo, en el segundo episodio (“El cuerpo”) hay una escena reveladora que explica de alguna manera cómo funciona esta amistad. Lila y Lenú discuten acerca del mandato de la maternidad y Lila explica los motivos por los que no quiere ser madre y que Lenú entenderá luego, en medio de la calle, cuando traduce exactamente a qué apuntaba su amiga. La voz en off de la protagonista, una valiosa ayuda para un personaje de carácter introspectivo, nos explica su revelación.

La serie se puede ver los lunes a las 23.02, por HBO (repite miércoles a 2.35, jueves a las 17.35 y a las 23, y sábado a la 1.05) y también se pueden ver en streaming en la plataforma HBO GO.

Cortesia Clarin

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here